Los empleados, ¿son realmente la primer línea de defensa?

January 25, 2017

 

La FDA en su programa de Food Defense (Defensa Alimentaria), dice que "los empleados son la primera línea de defensa". Esto es cierto, sea que se trate de Defensa Alimentaria (programas para la prevención de la adulteración intencional), Inocuidad Alimentaria o casi cualquier otro programa de cumplimiento que dependa de las personas. La respuesta al encabezado de este blog es obvia. Tal vez la pregunta debería ser: ¿realmente consideramos a los empleados como la primer línea de defensa? ¿cómo podemos cuidar al activo más valioso de la empresa?

 

1. Reconozca su valor.

 

Cuando yo tenía 15 años, tuve la oportunidad de asistir a una conferencia de Carlos Kasuga, presidente del Consejo Directivo de Yakult. Recuerdo muchas lecciones prácticas. pero una en particular. Espero que la memoria no me falle, cuando hace más de 25 años de eso.

 

Comentó que teniendo reunido al personal de su empresa, preguntó: "¿quién es el empleado más valioso?" Las respuestas no se hicieron esperar. Que si el mismo, o alguno de los gerentes. Tras permitir un tiempo para la discusión, les dijo: "Es Fulanita." Y esa persona era la señora que hacía el aseo. Puedo imaginar la reacción de quienes lo escuchaban (y la esa señora, quien estaba presente). "Si falta cualquiera de nosotros, incluido yo mismo, nadie lo nota, pero todos nos damos cuenta cuando ella falta"- concluyó.

 

Y eso es cierto para la mayoría de las empresas. Todos los empleados tienen una función que impacta a la empresa. Ellos son un componente indispensable en la mayor parte de los procesos de producción de alimentos. Y recién se les empieza a dar su justo valor ahora que la mano de obra se ha convertido en un desafío para casi todas las empresas del ramo. Sin embargo, todavía escucho expresiones como "la gente no valora que se les dé la oportunidad de un trabajo" o "la gente no entiende, no quiere hacer los que se le pide". ¿Son correctos esos argumentos?

 

Necesitamos entender que un trabajo es una transacción comercial, en cierto modo. Como empleadores, necesitamos los servicios de la gente, y ellos un salario. Es un intercambio. No les estamos haciendo un favor. Ahora bien, cualquier trabajo tiene un componente emocional. No lo perdamos de vista, aunque hablaré de ello más adelante.

 

Respecto a que la gente no entienda, cabe preguntar, ¿se le ha explicado el por qué de lo que se exige? Como adultos, nos resulta más sencillo seguir instrucciones cuando entendemos las razones que hay detrás de lo que se nos pide. Y eso es cierto también de nuestros empleados. Cuando demos a conocer las reglas de la empresa, tomemos un tiempo para explicar las razones detrás de esas reglas, y como pueden los empleados contribuir al logro de los objetivos de la misma. Hagámoslos sentirse parte de algo más grande, a lo que pueden contribuir directamente con su trabajo.

 

Tome acciones a favor de sus empleados

 

En el pasado, cuando las personas residían en grandes ciudades amuralladas, una de las estrategias de guerra más socorridas (y muy efectiva) era el asedio. Los ejércitos invasores acampaban fuera de la ciudad, y cortaban sus suministros de agua y alimentos. De esa forma buscaban obligarlos a capitular. Las ciudades resistían cuanto podían. ¿Y cuál era su prioridad al comenzar a escasear los alimentos? Los soldados. ¿Cuál era la lógica detrás de esto? Mantener a los soldados en buenas condiciones permitirá tener quien defendiera a las mujeres y los niños si el muro no podía contener al ejército enemigo.

 

Nuestros empleados son nuestros soldados, nuestra primera línea de defensa. Es cierto también que un empleado enojado o un ex-empleado pueden ser también un peligro cuando se trata de adulteración intencionada. Pero aún en ese caso, nuestros empleados son la mejor arma. Es nuestra responsabilidad crear un ambiente en que se sientan valorados y seguros. Creemos un ambiente en el cual no se toleren el acoso (de ningún tipo), los abusos o los malos tratos.

 

También es importante crear un ambiente que permita el desarrollo de las personas. Esto requiere inversión, pero no tienen que ser tan cuantiosas, y tenga por seguro que tendrán un retorno. La rotación de personal tiene costos directos y ocultos que afectan a las empresas. Por eso es importante retener a los empleados, utilizando estrategias en salarios, prestaciones y capacitación.

 

El tema de capacitación provoca recelo en muchos empresarios. Algunos razonan, 'para qué capacitar a la gente, si al final de cuentas se van a ir'. La verdad es que el personal se va por lo que sus empleadores dejan de hacer, no por lo que hacen. Capacitar va a resultar en beneficios para nuestra empresa, ya que tendremos empleados más motivados y competentes. Y el que usted invierta en ellos, reafirma el sentido de compromiso.

 

Unas palabras de advertencia: si usted ha pasado a la acción, y está buscando mejorar el entorno laboral en su empresa, no se los 'cante' a sus empleados. El que su empresa se diferencie de las demás por ser un buen lugar para trabajar debe hablar por sí mismo. Si usted lo utiliza como un argumento para exigir más de sus empleados, logrará el efecto contrario.

 

Evalúe y actúe en consecuencia

 

Si queremos mejorar algo, primero necesitamos conocer nuestras fortalezas y áreas de oportunidad. Las encuestas o evaluaciones de clima laboral son una herramienta excelente para entender en donde estamos. Si el presupuesto no nos alcanza, existen otras formas de entender lo que ocurre en nuestra empresa o centro de trabajo.Lo importante es establecer una base para empezar a trabajar.

 

Sin importar la metodología que escojamos, lo importante es comenzar Y más importante aún es actuar en consecuencia con nuestras intenciones declaradas de mejorar. Cuando los empleados participan en este tipo de ejercicios, se crean expectativas. Es cierto que no sería realista esperar que todo mundo esté contento con las acciones que se tomen y los resultados que se logren, sin embargo, nuestro compromiso con la mejora del ambiente labora debe ser evidente.  Eso puede implicar tomar algunas acciones que pueden ser dolorosas.

 

Normalmente, hay procesos, instalaciones y situaciones que requieren cambios. Pero cuando se hace evidente que el problema va más allá de estas cuestiones, e implica a alguna persona en particular, debemos actuar sin demora. Tolerar a un empleado conflictivo, y sobre todo a uno que tiene responsabilidad sobre otros, puede tener efectos devastadores en la moral de la empresa. Cuando usted tolera a una persona que daña el ambiente laboral, la señal que manda es que no le importan sus demás empleados, y que el bienestar laboral es un discurso vacío. Créalo o no, el precio de dejar ir a un empleado eficiente y competente, pero que no comparte los valores de su empresa, es mucho menor que el que pagará por mantenerlo.

 

En Veiya SC trabajamos con una visión integral. Todos nuestros programas de capacitación buscan fortalecer el activo más valioso de su empresa: sus empleados.

Please reload

Featured Posts

I'm busy working on my blog posts. Watch this space!

Please reload

Recent Posts
Please reload

Search By Tags
Please reload

Follow Us
  • Facebook Classic
  • Twitter Classic
  • Google Classic
  • Wix Facebook page
  • Twitter Classic